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    SEAT: La historia de España sobre ruedas

    Desde que era bien pequeño, los coches me han gustado mucho hasta el punto de que tengo que reconocer que constituyen una de mis debilidades. Cuando apenas contaba con cuatro, cinco y seis años era capaz de recitar de memoria la marca, el modelo y el motor de todos los coches con los que me cruzaba. Recuerdo que, por ejemplo, mi abuela se quedaba pasmada cuando comprobaba que yo era capaz de ello y nunca me equivocaba. Después, el aluvión de marcas y modelos que nos vinieron hacían imposible molestarse en aprenderlos de memorieta. Además, yo tenía una enorme colección de cochecitos en miniatura con los que jugaba, día tras día, en el salón de mi casa. Recuerdo mi Renault 5 Supercinco negro (el que más me gustaba por lo bien hecho que estaba ¡y su maletero podía abrise!), mi Renault 14 verde, el Renault 19 rojo, un Chevrolet Impala amarillo como los taxis de San Francisco, un Mercedes clase C rojo, un camión de Caterpillar, un SEAT 131 Supermirafiori blanco, un Ford Granada marrón, un SEAT Ritmo, un SEAT Panda Movida, etc., etc. (la lista sería interminable). Pero, sin duda alguna, los coches que más me han gustado -en la vida real- han sido los de la casa SEAT (Sociedad Española de Automóviles de Turismo), que empezó a fabricar desde 1953 (con su modelo 1.400) y lo sigue haciendo con unos modelos que, en mi modesta opinión, siguen siendo preciosos pero al mismo tiempo innovadores y provocativos (los nuevos modelos me encantan, de veras) y un referente para el público comprador general de clase media.

     

    Aprovechando que en 2007 se cumplen los cincuenta años de la producción del primer SEAT 600, he tenido la dicha de encontrarme esta semana con dos páginas muy buenas sobre la historia de esta casa, las cuales iban acompañadas de unas imágenes muy buenas sobre los diferentes modelos que han ido apareciendo y desapareciendo de sus talleres desde 1953 hasta hoy. Y lo que he hecho ha sido bajarme un montón de esas fotos para colgarlas en este blog ya que los SEAT me encantan desde siempre, me parecen unos coches estupendos desde mi propia experiencia personal y, es más, me parece que han estado muy ligados a la historia de España de forma tal que bien podríamos decir que representan nuestra historia motorizada.

     

    Desde que aparecieron a principios de los años ´50 han estado muy unidos a nuestro devenir, algunos modelos han sido coches oficiales tanto de S. E. el Jefe del Estado Francisco Franco, como de sus Ministros o de los Gobiernos de SS. EE. Adolfo Suárez, Duque de Suárez, y Leopoldo Calvo-Sotelo, Marqués de la Ría de Ribadeo. SEAT estuvo también presente, con un famoso coche, durante el primer viaje que S. S. el Papa Juan Pablo II realizara a España en 1982; o se dejó ver durante la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992 (de hecho, aprovechando las Olimpiadas produjeron sus talleres algunos modelos conmemorativos especiales). Estos y otros episodios más, nos hablan de la importancia que, en España, tuvo esta marca, como la que nos ha acompañado siempre tanto en los grandes acontecimientos como en nuestro devenir cotidiano. Creo humildemente que es justificación de sobra como para que en mi espacio le dedique una entrada y un álbum de fotos a estos automóviles que, por otra parte, van camino de convertirse, al menos los más antiguos, en una leyenda.

     

    Pues nada, espero que os guste la selección. Son muchas las fotos, por lo que no puedo colgarlas todas de golpe. Se irán colgando desde ahora en adelante, por orden cronológico de fabricación de los diferentes modelos, durante dos o tres días, según pueda dedicarme a este menester. Se advierte que las matrículas han sido borradas. Seguramente muchas de estas piezas museísticas ya no estén en circulación por nuestras calles y carreteras pero, por si acaso, yo las he borrado y así me evito de problemas de todo tipo.

     

    Las páginas Web de donde he sacado las fotos están reseñadas en el título del álbum de fotos. No obstante, las pongo aquí también para que quede una mayor constancia de ellas y,  sobre todo, por si tenéis interés en hacer alguna visita. Si os gustan estos coches os lo recomiendo ya que podréis encontrar gran cantidad de información sobre todos los modelos, sus folletos propagandísticos, sus equipamientos de serie, sus catálogos de venta, sus precios, sus mecánicas, sus medidas, etc., etc. Os prometo un jugoso provecho al respecto, si es que os interesa.

     

    Aquí están los enlaces:

    -Historia de SEAT: http://www.historiaseat.com/default.htm

    -Museo SEAT: http://www.museoseat.com/

    Nada más. Saludos a todos.

    Licenciado, ¡y yo con estos pelos!

    Ayer, día 27 de Junio, a las 10.15 horas entregué al profesor correspondiente el que habría de ser el último examen de mi carrera, de mi Licenciatura. En tanto que pienso que todos los exámenes me salieron muy bien, aunque no sepa las calificaciones concretas aún, me considero ya, de hecho, Licenciado a pesar de que el título me lo den vaya usted a saber cuándo.

    Y bien, ¿ahora qué?, es la pregunta temible. Han pasado cinco años desde aquel 3 de Octubre de 2002 en el que asistí a mi primera clase, era jueves, y eran las 8.30 horas de la mañana. Aquel día me parecía francamente muy alejado el momento en el que me licenciaría cinco años después pero, la verdad, hay que reconocer que el tiempo ha pasado volando. Parece que fue ayer cuando empecé y apenas me he enterado de que ha pasado ya, de que he superado una etapa más de mi vida… (y ahora empieza la carrera de verdad, la carrera hacia la Tesis y hacia construir un buen currículum, etc., etc.)

    Pero todo hubiera sido mucho más difícil si no hubiera contado con todos los grandísimos amigos que me han acompañado en este camino de cinco años. Son muchos, muchísimos, más de los que yo pudiera haber imaginado en un principio. Claro, yo me creía ingenuamente que la Universidad iba a ser lo mismo que la mierda de gente con la que conviví en el instituto en el que cursé mis estudios de ESO y de Bachillerato. Pero nada de eso, al contrario. Desde el primer día, desde el primer minuto, establecí contacto con los que a día de hoy siguen siendo mis amigos. Todo el mundo me hablaba, me trataba con un respeto desconocido para mí hasta entonces, todos me preguntaban qué tal estaba, quién era, de dónde venía y de dónde era, me contaron dónde vivían, cuáles eran sus planes de futuro. Nadie criticó a nadie, nadie insultó a otros compañeros. Todos tenían la capacidad de respetar a los demás y de ayudar y hacernos la vida más fácil, a pesar de que cada uno es bien diferente respecto de los demás. Algo que a La Poveda aun no ha llegado, ni hay esperanzas de que llegue.

    Eso es lo que me sorprendió de la Facultad, esa fue mi primera impresión. Y, desde entonces, ya que en La Poveda no se puede vivir sin que la bazofia y la inmundicia te asalten al primer instante, he pasado en la Facultad muchas horas seguidas. Me iba a las siete de la mañana y no volvía hasta bien entrada la tarde, porque allí era donde me encontraba realmente bien, realmente realizado y respetado por todos.

    De las asignaturas unas me han gustado más que otras, así como ha habido profesores que me han gustado más que otros. Eso es indudable. No voy a dar nombres pero sencillamente siempre he admirado a los profesores responsables, ordenados, que dan todo el temario, que tienen genio, que son exigentes y que valoran el trabajo bien realizado. Los que me conozcan de la Facultad sabrán bien a quiénes me puedo estar refiriendo…, porque ha habido algunos profesores de los que, la verdad, se puede prescindir.

    Y los amigos también han sido muchos, la gente que he conocido es muy numerosa y no puedo acordarme absolutamente de todos. Solo decir algunos nombres, a modo de homenaje y como muestra de mi más sincero agradecimiento por haberme hecho pasar los mejores años de mi vida y por haberme demostrado que, a pesar de las muchas diferencias existentes entre todos, hay valores como el respeto, la amistad, el cariño, etc., que están por encima de todo lo demás, de la moda, de los clichés populares, de la hipocresía povedana, etc. Ellos me han enseñado que uno puede ser imprescindible o, al menos, importante para los demás; que los demás pueden necesitar a veces de la ayuda y consejos nuestros. Cuando comento estas cosas, la gente suele alucinar porque la gente está acostumbrada a tener muchos amigos y a convivir con ellos sin problemas. Pero yo llegué a la Facultad con una experiencia funesta en un Instituto potativo, con muy pocos (¡pero qué buenos!) amigos en el barrio y, sobre todo, con una fama que gracias al Ayatolá Bartoleini me forjaron.

    Esos amigos míos me demostraron que lo que ocurre en Arganda-Nueva Bucarest ocurre en muchos otros sitios pero que, si buscamos un poco más, podremos encontrar a la gente realmente valiosa. Solo hay que tener voluntad de abrirse, de ser generosos, de que haya una relación mutua en la que todos pongan algo de su parte en beneficio de los demás (ya sean apuntes, o comer juntos, o lo que sea, ¡cualquier nimiedad!).

    Y ellos, como digo, son muchos nombres. Los puedo decir, pero advierto que sin orden de preferencia ya que, más o menos, todos han sido importantes a lo largo de estos cinco años: Antonio Andreu, mi gran amigo desde que los apuntes de la loca de la Poza nos obligaron a compararlos todos los días para aclararnos los gazapos que metía la tía esa en clase; Daniel, amigo desde cuarto de carrera y mi fiel compañero en el Comité Editorial de la revista ArqueoWeb con el que, a pesar de ser tan diferente física e interiormente, me he entendido casi siempre a la perfección (lo cual es realmente emocionante si tenemos en cuenta que en La Poveda eso es, a día de hoy, imposible); Cova, compañera de clase -y de fatigas- desde primero, así como también Javi, Tato, Fernando, los dos José Marías, Sole, Patricia, Eva, Mario, Miguel, y tantos otros que seguramente estoy olvidando.

    Pero no queda ahí la cosa. En las excavaciones de verano también tuve la oportunidad de conocer a tantísima gente, todos ellos muy buenos en todos los sentidos pero, sobre todo, en su grandísima humanidad. La excavación de Santorcaz, casi en la frontera con Guadalajara, me ha permitido hacer amigos, algunos de los cuales van a la Facultad, están haciendo la misma carrera que yo, aunque suelen ser de menor edad que yo. Empecé a excavar allí hace cuatro años, cuando era el más joven de toda la plantilla de excavación y ahora, qué barbaridad, soy uno de los más mayores y veteranos. Y, no lo dudéis, mucho me duele no poder ir a excavar este verano a Santorcaz pero la concesión de la Beca de Introducción a la Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas me exige empezar en el mismo mes de septiembre a trabajar en el CSIC. Y allí los amigos fueron muchos igualmente: Virginia, que hace cuatro años era Doctoranda pero que ahora no sé nada de ella desgraciadamente y otras personas de la primera campaña de los que, con dolor de mi corazón, no se nada. Pero el año pasado también fue muy propicio en lo que a amigos se refiere: Laura, Arturo (¡mis pupilos y enemigos de Ricky, jaja!), Gonzalo, Mara, Mario, Aroa, varios Jorges, Diego, Jesús, Lidia, Juanje, etc., etc., con perdón de los nombres que me haya podido olvidar.

    En la excavación de Ulaca_2004, en Solosancho, provincia de Ávila, conocí también a mucha gente que han derivado en buenos amigos. Sobre todo, pienso en Ramón, al que no veo desde entonces pero con quien mantengo comunicación vía e-mail ya que reside en el Paraíso, ¡en Mallorca! Y otros dos amigos que son dos grandes personas: Adrián, el manchego más dicharachero, al que animo a seguir y no desesperarse porque se licencia el año que viene junto con su novia que también es una muy bella persona. Y Raúl, estudiante de Historia del Arte, y con el que también pasé grandes momentos en Ávila capital, donde estaba la residencia de estudiantes en la que vivimos mientras duró la campaña de excavación de Ulaca.

    ¡Qué deciros a todos! Pues nada más y nada menos confirmaros que sois las personas más grandes del mundo y que, cada uno a su manera y a su tiempo me habéis hecho pasar los mejores momentos de mi vida y, sobre todo, me habéis enseñado que más allá de la podredumbre que se respira por La Poveda o Arganda-Nueva Bucarest hay todo un mundo lleno de matices y de gente muy valiosa por descubrir, una gente para la que, seamos altos, feos, guapos, gordos, atléticos o hijos de butaneros, podemos ser fundamentales y necesarios en cualquier momento de su vida. Y, precisamente en ello, es donde se fundamenta el cariño que, poco a poco, nos hemos ido cogiendo todos.

    Pues nada, solo desearos a todos lo mejor, que acabéis con éxito vuestras carreras y en vuestras vidas personales y que, además, podáis realizar plenamente vuestras previsiones laborales, académicas o investigadoras. Espero seguir viéndoos por ahí ya que voy a seguir por la Facultad por mucho tiempo, quizá porque es el único sitio en el que me encuentro en mi salsa y cómodo. Que paséis un feliz verano y, por supuesto, sed conscientes de que aquí me tenéis para todo lo que necesitéis.

    ¡¡¡Muchas gracias por todo!!!

     

    24 de Junio: Natividad de San Juan Bautista

    Por si mañana no pudiera dedicarle ni siquiera un minuto a esto, pongo esta entrada ahora rápido y corriendo. Como sabéis, mañana es 24 de Junio. Lo que tiene de especial es que es el día en que se celebra la Natividad de San Juan Bautista en toda España, especialmente en Levante, y es el santo de todos los que tenemos el gusto de llamarnos Juan (o Juana, claro).
    Desde aquí quiero felicitar a todos los que así se llaman: a mi tío y a mi amigo Juan Carlos. ¡Caramba, no conozco a más Juanes! Felicidades a todos ellos, los conozca o no. Y, por supuesto, tener un recuerdo muy especial hacia mi abuelo Juan Corbí (q. e. P. d.) quien también celebraba en este día su onomástica.
    Un abrazo muy fuerte a todos. ¡Pronto volveré a dar vida a este espacio con unas cuantas entradas que seguro que van a gustar mucho a mis lectores más frecuentes y apreciados! Preparaos para disfrutar a partir del miércoles 27 de este mes...
    Saludos

    S. A. R. el Príncipe de Asturias en Cartagena

    cartagena

    El Príncipe Felipe visita en Cartagena el Centro de Operaciones de Acción Marítima

    Presenciará desde el mar unas maniobras de seguridad marítima

    EFE / CARTAGENA

    El Príncipe de Asturias visitó hoy el Centro de Operaciones de la Fuerza de Acción Marítima (FAM) antes de embarcarse en un cazaminas para presenciar desde el mar unas maniobras de seguridad marítima.

    Don Felipe llegó al Cuartel General de la FAM, en Cartagena, sobre las 10.30 horas donde recibió honores y pasó revista a las tropas de Infantería de Marina y marinería que formaban en el exterior junto a otros ciudadanos que recibieron al Príncipe con aplausos.

    El Heredero de la Corona, vestido con uniforme de capitán de corbeta, estuvo acompañado por el jefe del Estado Mayor de la Armada, almirante Sebastián Zaragoza, y por el almirante jefe de la FAM, Juan Carlos Muñoz-Delgado.

    El Príncipe, en el cuartel, asiste a una exposición con presentación sobre la FAM y visita el Centro de Operaciones de Acción Marítima (COAM).

    Está previsto que desde los jardines de Capitanía General, se dirija al Arsenal de Cartagena para embarcar en el cazaminas "Duero" desde el que presenciará un ejercicio de seguridad marítima que efectuarán el patrullero "Tarifa" y el transporte ligero "Contramaestre Casado", ambos de la FAM.

    El ejercicio consiste en el abordaje y toma de control de un buque por unidades de la Armada. El buque "Contramaestre Casado" hará las veces del supuesto buque civil que será abordado.

     

    http://www.laverdad.es/murcia/20070619/region/principe-felipe-visita-centro_200706191204.html

     

    DEFENSA

    El Príncipe de Asturias visita Capitanía

    El Príncipe de Asturias visita hoy en Cartagena el Cuartel General de la Fuerza de Acción Marítima y embarcará en el cazaminas Duero para asistir a un ejercicio de seguridad marítima en aguas próximas al puerto. Don Felipe de Borbón tiene previsto llegar sobre las diez de la mañana a Capitanía, donde será recibido por altos mandos de la Armada y donde recibirá una explicación sobre las misiones y funcionamiento de la Fuerza de Acción Marítima. Tras el ejercicio naval, el Príncipe de Asturias regresará a Madrid (Versión impresa).

     

    http://publicacion.laverdad.es/murcia/prensa/20070619/cartagena/principe-asturias-visita-capitania_20070619.html

     

    Estaba yo en la página del Diario La Verdad.es -en la que entro todos los días para seguir las noticias de mi tierra-, cuando me encuentro con la grata sorpresa de que S. A. R. el Príncipe de Asturias, Don Felipe de Borbón, ha visitado esta mañana la ciudad de Cartagena para pasar revista al recientemente creado Cuartel General de la Fuerza de Acción Marítima (con sede allí). También ha asistido a esos ejercicios que le han mostrado a qué se dedica ese comando de nuestra Armada dirigido desde Cartagena, sede de nuestra Capitanía General del Mediterráneo, por el Almirante Juan Carlos Muñoz-Delgado y Díaz del Río.

    Y también he recordado que fue hace un año, más o menos, cuando su madre S. M. la Reina Doña Sofía de Grecia, visitó la ciudad para hacer entrega de la Bandera de Combate a la Fuerza de Acción Marítima precisamente. Y, como tengo las fotos que se hicieron del evento, porque se publicaron en la edición digital del mismo diario, he decidido crear un álbum de fotos que se llamará “Cartagena y la Corona”, y mostrará la relación que ha existido entre ambas. Entre las fotos habrá algunas que no se correspondan con lo que aquel día ocurrió, ya que incluiré fotos de las diversas ocasiones en que SS. MM. los Reyes o SS. AA. RR. los Príncipes han tenido a bien visitar nuestra ciudad.

    Espero que os gusten. Las fotos de S. M. la Reina son gentileza de Diario La Verdad, las demás no recuerdo muy bien de dónde las saqué. Un abrazo muy fuerte a todos y mucho ánimo a los que se encuentren de exámenes.

    Un añito más

    Y, una vez más, como no podía ser de otro modo, llega un 16 de Junio más. ¿Y qué tiene de importante este día?

    Pues, sencillamente, que es el de mi cumpleaños, ¡y ya he llegado a los 23 años!

    La verdad es que, por el momento, no me produce especial “depresión” pensar en que me estoy haciendo mayor pero sí que es cierto que, en este día, toda mi corta vida pasa por mis ojos y me es inevitable hacer una balance de lo que he conseguido y alcanzado hasta la fecha.

    Lo primero de todo es, por supuesto, acordarse de la Familia. De mis dos maravillosos padres que, un día como hoy, hace 23 años, me dieron generosamente lo mejor que me han dado nunca: la vida; lo mejor que me podían dar. Y, desde entonces, asumieron el más difícil de los retos que tienen todos los padres ante sí, el de educar a sus hijos. Y, desde mi modesta opinión, lo han hecho excelentemente. Cuando era niño, me hicieron el crío más feliz del mundo, lleno de juguetes y juegos, distracciones y la playa en verano que tanto me gusta. Y, por supuesto, también supieron hacerme una persona autoexigente, ordenada, cabezota, trabajadora incansable y muy constante. Y, sin duda, gracias a eso, he llegado a donde estoy ahora, a punto de licenciarme y de empezar un Doctorado que espero venga cargado de nuevas sensaciones, oportunidades y nuevos éxitos y retos personales.

    Lo segundo, cómo no, es acordarse de los que ya no están conmigo, los que partieron hacia no sabemos muy bien dónde. Gracias a Dios aun no he vivido conscientemente, en mis propias carnes, la muerte de un familiar pero sí que me acuerdo totalmente de la primera que tuve que afrontar cuando contaba con apenas 7 años: la de mi joven tío José Fabián, que en Paz descanse. Me acuerdo totalmente de todo lo que ocurrió entonces, las sensaciones extrañas que me produjo aquel acontecimiento, lo que viví. Y me enteré de todo lo que pasaba desde el primer momento, a pesar de que unos y otros intentaban disfrazarme lo ocurrido como buenamente podían ya que era un niño aun demasiado pequeño como para darle una noticia tan desagradable.

    Pero no solo me acuerdo de mi tío y de lo cariñoso que era conmigo cuando estábamos juntos en casa de mi abuela. Recuerdo también, y con especial cariño, a mis tres abuelos ya fallecidos, que en Gloria estén. No conocí personalmente a ninguno de ellos, aunque tuve la oportunidad de conocer (y seguir recordando) a mi abuelo paterno. Mis padres y mi abuela materna han mantenido tan vivo su recuerdo que, a veces, parece como si siguieran conmigo y, sin duda, sé que están cerca de mi porque todos los días me hablan, me aconsejan y sé que me observan desde donde estén. Y, seguramente, de ahí nace el sentimiento de admiración, respeto y cariño que siento hacia ellos.

    Y, cómo no, no puedo olvidarme de mi abuela Fabi que, desgraciadamente, tuvo que ser hospitalizada de nuevo hace algo más de una semana y sigue en el Hospital aún. Es un ser muy especial para mí, seguramente porque es la única abuela a la que he tenido la dicha de conocer personalmente y por ser como es. Cada año se me hace más duro estar tan lejos de ella y saber que, poco a poco, se me va consumiendo. Sé que para ella también es duro ir cumpliendo años, ser consciente de que ella misma se va apagando y de que no puede disfrutar de sus hijos y nietos tanto como quisiera. Ella es una persona a la que la vida no ha tratado demasiado bien por los palos severos que ha ido recibiendo, uno tras otro: viudez, operación y afección cardíaco-pulmonar, pérdida de un hijo, etc., pero son sus ganas de vivir, su alegría, su inmensa capacidad de amar las que han hecho que yo la quiera con locura, la admire como una de las personas más íntegras que he conocido, y haya aprendido tanto de ella. No lo sabe, pero me sigue enseñando muchas cosas a cada cosa que hace y dice.

    Y, naturalmente, tampoco me puedo olvidar de una personita excepcional y fundamental en mi vida: mi hermana, que desde 1989, me acompaña en este caminar hacia no sabemos dónde. Ella es radicalmente diferente a mi, somos como la noche y el día, pero seguramente por eso mismo ha sido importantísima en mi vida como el contrapunto más cercano y querido que he tenido, que me ha enseñado que la vida puede afrontarse de otra manera, con otro carácter y otra forma de ser.

    También me acuerdo de mi trayectoria académica desde que, en 1991, empezara el colegio en La Poveda, con una maravillosa profesora, Carmen. Luego pasé a Primaria, en cuyos dos primeros cursos, me encontré con una profesora de infausto recuerdo porque la tía era de lo peor y yo personalmente pienso que no le debí caer muy bien porque me infravaloraba siempre y me puso notas que no me merecía ni de lejos. Y, finalmente, los cuatro años siguientes de la Primaria, de tercero a sexto, tuve a una misma profesora, Rosa, que acababa de enviudar. Fue una profesora excelente y muy exigente: era muy buena profesora, una gran matemática y muy sensible y cariñosa, pero no hacíamos otra cosa más que estar de exámenes tras exámenes y nos mandaba tantos deberes que yo nunca podía hacer otra cosa cuando llegaba del Colegio a casa. Pero, en el fondo, me alegro de todo ello porque fue ella (y mis padres) los que me infundieron la responsabilidad y capacidad de trabajo que me caracteriza.

    Y después, la Secundaria, cuyos dos primeros cursos tuve que hacerlos en el Colegio porque en el Instituto no cabíamos todos los de Secundaria, los de Formación Profesional, los de Bachillerato, los del Taller Mecánico y Eléctrico y los de Garantía Social que venían a ser unos hijos de sus respectivas madres que, no sabiendo hacer la O con un canuto y teniendo menos cultura que la mosca tse-tse, el Instituto intentaba hacer (con total desatino, por cierto) carrera de ellos, esforzándose en que hicieran una cosa que a ellos no les hacía ni fú, ni fá: estudiar. Y como no estaban allí para estudiar, se dedicaban a hacer el cabestro, el bestia y un largo etcétera. Pero, en los dos primeros cursos de Secundaria tuve a un profesor por cada asignatura y, la verdad, es que todos me sorprendieron a su manera. Sobre todo, dos: la de Lengua y el de Matemáticas.

    La de Lengua, Julia, sencillamente me encantó. Era exigente y recta como la que más. Pero, al mismo tiempo, me pareció una profesora justa, que reconocía el esfuerzo del alumno cuando éste existía y que penaba fuertemente a quien no hacía ni el huevo. Al de matemáticas, no le quiero ni recordar, ni nombrar. Solo decir que, cuando pasé al Instituto, empecé a sacar sobresalientes en su misma asignatura (en 3º y 4º de ESO, los contenidos de las Matemáticas que di fueron los mismos que los que este profesor intentó enseñarnos y los libros eran casi idénticos). Es decir, era un fracaso de profesor y un lamentable educador, bajo mi punto de vista. Estos dos profesores eran, a mi juicio, bastante autoritarios. Y quizá, en eso, también me influyeron. La verdad es que me sorprendieron porque eran maestros radicalmente diferentes a las tiernas y amadas profesoras que había tenido antes: eran un mundo totalmente nuevo.

    Del resto de profesores de Secundaria guardo un grato y nostálgico recuerdo, por ellos y por el mero hecho de que se trataba del Colegio, donde pasé mis más tiernos y añorados años infantiles con mis amigos. Y es que luego vino el Instituto y allí me encontré de frente, desde el primer día, con lo más triste de la realidad de los jóvenes de este país. El primer día, el de las novatadas, me encontré con una cola de personas, desde la puerta del Instituto hasta el final de la calle, esperando a que los bestias de los veteranos les pintaran la cara y les esclafaran un huevo en el pelo. Aguardar cola para que me hicieran eso, me pareció tan denigrante que hice caso omiso de dicha cola y entré directamente al Instituto. Y, en efecto, allí empezó lo que vino después, acompañado de la desidia más vergonzosa y vergonzante de mi tutora de entonces y demás personal de des-Gobierno de aquel centro que más bien parecía un Campo de Concentración no de judíos, sino de gilipollas integrales. ¡Y cómo no, aquellos negros años vinieron marcados por los ridículos estratosféricos que el supuesto monje tridentino, hoy convertido a la religión de los despendolados, iba provocando diariamente para mi sonrojo, pero para divertimento general del populacho!

    Y de ahí a la Universidad, donde he pasado los mejores momentos de mi vida en compañía de personas muy diferentes, pero todos ellos muy respetuosos y cariñosos conmigo.  La verdad es que, cuando entré por la puerta de la Facultad en octubre de 2002, pensé que eso iba a ser una prolongación del Instituto, pero nada más lejos de la realidad. La Facultad se ha convertido en el sitio en el que más feliz soy, en el que mejor me lo paso y en el que más cómodo estoy. Mis compañeros, a los que dentro de poco tendré que despedir con mucho dolor de mi corazón, han sido excepcionales, maravillosos. Son cada uno de su padre y de su madre, de su tendencia política particular, de su opinión concreta en cualquier tema pero, por encima de todo, hay un clima de admiración y respeto entre todos que es lo que verdaderamente me ha seducido de la Universidad. Y ese poder de seducción de la Universidad es lo que creo que ha sido una experiencia fundamental en mi vida, que me ha sacado del hastío y la estrechez de miras de La Poveda, y me ha hecho un ser abierto y cosmopolita. Es por ello que a todo el mundo que conozco le recomiendo la experiencia de hacer una carrera universitaria no solo por los conocimientos que se obtienen sobre la materia que sea, sino por la diversidad de gentes con las que se van a poder encontrar. Eso enriquece humanamente una barbaridad. Y hagámosle un pequeño homenaje a toda esa gente, muestra del que tengo en mente dedicarles cuando tenga más tiempo. Ahora solo citaré sus nombres, desordenadamente (sin orden de preferencia porque todos son igualmente excepcionales en el fondo, ¡y en las formas, jaja!: Daniel, Antonio, Josemaría, Soledad Timón, varios Fernandos, Covadonga, Tato, varios Javieres, Patricias, Evas, etc., y tantos otros nombres que, siendo yo tan diferente a ellos, me han acogido tan generosamente entre ellos, me han tenido en cuenta, se han preocupado por mi en más de una ocasión o, simplemente, me han mostrando su más profundo respeto. A ellos, mil gracias y mi agradecimiento por ser como son.   

    Y, por supuesto, los años del Colegio, desde Preescolar hasta Segundo de Bachillerato, vinieron gracias a Dios marcados por mis queridos amigos con los que tanto he aprendido y tanto me ayudaron, y lo siguen haciendo. Ellos me complementan porque son totalmente distintos a mí; me hacen reír, expandirme personal, intelectual y moralmente; me lo hicieron pasar inolvidablemente cada día y cada minuto; con ellos descubrí París; hice mil excursiones; di mil paseos; fui a millones de sitios. Y, por supuesto, en el Instituto, a pesar de ser tan cuestionada mi personalidad y mis modos de actuación independientes del resto de la masa asalvajada, no les importó seguir siendo mis amigos, seguir brindándome su amistad, a pesar de lo que la gentuza pudiera decir. Y esa ha sido la mayor lección que me han dado, aunque no lo sepan. Y eso es, a la vez, lo único que saqué de positivo de ese Instituto: esos gilipollas, en su intento por desprestigiarme, desacreditarme, etc., me enseñaron que tengo unos amigos que valen millones, que no me van a traicionar nunca y que me quieren sinceramente con toda su Alma. Y de ellos, sí que voy a decir el nombre, porque sencillamente se lo merecen (los he puesto sin ningún orden, según me han venido a la cabeza, porque todos ellos tienen la misma importancia para mí y les quiero con toda la intensidad, y pido disculpas por si me olvido de alguno): Yoli, Isma, Lidia, Esther, Sergio, y la reciente y agradable incorporación al grupo de Edu.

    A todos los que durante estos veintitrés años han estado, aparecido o influido positivamente en mi vida, mil gracias por vuestra presencia, vuestras lecciones y enseñanzas. Espero poder seguir contando con todos en el futuro próximo que me espera a la vuelta del verano.

    Mil besos y abrazos para todos, con todo el cariño, por haber hecho de estos veintitrés años los más felices del mundo.

    P. D.: TENGO QUE FELICITAR TAMBIÉN EN EL DÍA DE HOY A MI TÍA, MILAGROSA, QUE CAUSALMENTE CUMPLE AÑOS EL MISMO DÍA QUE YO. LE DESEO A ELLA Y A MIS PRIMAS LO MEJOR Y ESPERO VERLES MUY PRONTO EN NUESTRA TIERRA. ¡¡MUCHOS BESOS Y FELICIDADES!!

    Cumbre Hispano-Inglesa en Cartagena

    Cien años de una cumbre real

     

    JOSÉ MONERRI/

     

    Cartagena se convirtió en centro político del país como consecuencia de la visita de Eduardo VII de Inglaterra, los días 8 y 9 de abril de 1907, como recuerda Rosario de la Torre del Río, profesora de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid. Acaban de cumplirse cien años.

    La visita de Estado que Eduardo VII de Inglaterra debía realizar a España en devolución de la efectuada a Londres en junio de 1905 por Alfonso XIII, se había ido retrasando porque el gobierno británico temía que un atentado ensangrentara el hecho, tal y como ocurrió en mayo de 1906, durante la boda de Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battemberg, sobrina del rey Eduardo. Los repetidos ataque anarquistas del año 1906 reafirmaron al gobierno británico en su decisión de no autorizar la visita de su rey a Madrid. En su lugar, Londres propuso una visita naval a Cádiz. Alfonso XIII expresó su satisfacción estableciendo la única rectificación en el planteamiento británico de sustituir Cádiz por Cartagena: el argumento fue que Cádiz estaba demasiado cerca de Tánger, y que allí se venían registrando demasiados incidentes. Cartagena era un escenario más apropiado.

    Finalmente, en 1907, un nuevo gobierno aceptó el cambio, intentando, sin éxito que la ciudad fuera escenario de algunos actos. Cartagena se preparó para la ocasión -según relata Rosario de la Torre-: los vecinos, el Casino, los Círculos Conservador, Liberal y Militar, el Ayuntamiento y la Armada engalanaron con luces y flores sus instalaciones, esperando que los actos de la visita real se extendieran por la ciudad.

    Los actos oficiales comenzaron a primera hora de la mañana del lunes 8 de abril de 1907, con la llegada a Cartagena del tren en que viajaba la comitiva española. Acompañaban al rey su madre, la reina María Cristina, y su cuñado, el infante Fernando de Baviera. El Gobierno estaba representado por su presidente, Antonio Maura y por los ministros de Estado, Allendesalazar, y de Marina, almirante Ferrándiz, a los que se sumaron el embajador de España en Londres, Wenceslao Ramírez de Villa Urrutia, y el embajador de Inglaterra en Madrid, Maurice de Bunsen. Poco después, el rey, a bordo del yate real Giralda y escoltado por dos torpederos, zarpó al encuentro de sus huéspedes.

    Eduardo VII llegó a bordo del yate Victoria & Albert, acompañado por su esposa, la reina Alejandra, su hija la princesa Victoria, el subsecretario permanente del Foreigh Office Charles Hardinge y el almirante Fisher, primer lord del Almirantazgo. Todos ellos habían pasado la noche del domingo 7 de abril en alta mar, a la espera del yate real.

    El encuentro, a la altura de la isla de Escombreras, fue seguido por la prensa española e internacional. La llegada a Cartagena de la gran formación naval, con los yates Victoria & Albert y Giralda a la cabeza, constituyó un gran espectáculo para los miles de curiosos que se habían congregado en los muelles, aunque hubo cierta decepción, pues los grandes buques de guerra británicos anclaron fuera del puerto. Los yates reales amarraron en el muelle, escoltados por el crucero Lepanto y el cañonero Temerario; junto a la boca del puerto, a poniente, se situó el crucero Infanta Isabel, y más allá el Príncipe de Asturias, el Extremadura y la fragata Numancia.

    En la noche del lunes 8, se celebró la gran cena de gala -para 70 comensales- que ofreció el rey de España al de Inglaterra en la cubierta de la Numancia y que fue transformada en una réplica del salón-comedor del Palacio de El Pardo; una superficie de 25 metros de largo por ocho de ancho, rodeada por unos muros simulados gracias a 32 tapices, una única y gran alfombra, la sillería blanca del Palacio de Oriente, cinco arañas y diez candelabros. El conjunto logró impresionar a Eduardo VII.

    Durante la mañana del martes 9, los dos monarcas visitaron algunos de los buques de guerra de los dos países. Al mediodía, almuerzo de los caballeros en el acorazado Queen y de las señoras en el Victoria & Albert. Y por la noche, cena de gala en el yate real británico, menos espectacular que la anterior: sólo para cuarenta invitados. Con la cena de gala ofrecida por los reyes británicos terminó la visita. En la madrugada del miércoles 10, los buques ingleses regresaron a sus bases, mientras el yate real se dirigía a Italia. Poco después, la comitiva española volvió en tren a Madrid.

    Una histórica cumbre entre los reyes de Inglaterra y España con la sobresaliente anécdota que no tuvo lugar en tierras cartageneras sino en sus aguas, a bordo de buques de uno y otro país.

     

    La Verdad.es Murcia

    Cartagena

    10 de junio de 2007

    Día de la Región de Murcia

    Hoy, 9 de Junio, se celebra el Día de la Región de Murcia.
    Fue ese día, en 1982, cuando apareció en el Boletín Oficial del Estado la Ley Orgánica 4/1982, de 9 de Junio, de Estatuto de Autonomía para la Región de Murcia, a pesar de que el texto fue definitivamente aprobado por el Congreso de los Diputados unos días antes, el 25 de Mayo de 1982. El camino hacia la autonomía empezó el 2 de Abril del año anterior, cuando se presentó el Proyecto de Estatuto de Autonomía de Murcia por parte del Pleno de la Asamblea de Parlamentarios y Diputados de la Provincia.
    A día de hoy, en la Asamblea Regional de Murcia, cuya sede no está en la capital de la Región -Murcia-, sino en Cartagena, por claros motivos históricos, se está debatiendo un nuevo Estatuto. Aún no se conoce su contenido final pero ha trascendido que uno de los temas más importantes sobre los que se está debatiendo es acerca de la creación de una nueva provincia dentro de la Región.
    De esa forma, ésta dejaría de ser uniprovincial (como lo es hoy) y pasaría a ser biprovincial. La segunda provincia a crear sería la de Cartagena, conllevaría una mayor representación en el Congreso de los Diputados y la Región recibiría una partida económica mayor por parte del Gobierno central.
    El debate está servido y supongo que, si finalmente se propone esa segunda provincia, las discusiones llegarán a generalizarse dado el estado de crispación generalizada en el que nos encontramos. Y ya me imagino a algunos diciendo que los cartageneros son unos separatistas porque quieren una provincia. No, de eso no se trata. Simplemente es la creación de una provincia más, que pertenecería por supuesto a la Región de Murcia, más por motivos económicos que por otra cosa. Pero bueno, cuando tenga más tiempo, pondré algunos textos sobre lo que pretenden los que defienden la biprovincialidad de la Región y los debatiremos, ¿no?
    Cartagena, ¿la 51ª provincia de España?
    Pues nada, un saludo cordial.
     
    Artículo 4

         1. La bandera de la Región de Murcia es rectangular y contiene cuatro castillos almenados en oro, en el ángulo superior izquierdo, distribuidos de dos en dos, y siete coronas reales en el ángulo inferior derecho, dispuestas en cuatro filas, con uno, tres, dos y un elemento, respectivamente; todo ello sobre fondo rojo carmesí o cartagena.

         2. El escudo tendrá los mismos símbolos y distribución que la bandera, con la corona real.

    Las siete coronas, simbolizan los sucesivos privilegios otorgados por la monarquía española al antiguo Reino de Murcia, debido a los distintos favores a la causa Real. Las 5 primeras coronas, son otorgadas por el rey Alfonso X, en su privilegio del 14 de mayo de 1281, cuando concedía la enseña y el sello concejil a la capital. La sexta corona, se debe al rey Pedro I el Cruel, el 4 de mayo de 1361, también por la fidelidad de la región de Murcia a su causa sucesoria. La séptima corona, fue otorgada por Felipe V el 16 de septiembre de 1709, por haber permanecido el Reino de Murcia fiel a su causa contra el Archiduque Carlos en la Guerra de Sucesión.

    Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Bandera_de_la_Regi%C3%B3n_de_Murcia"

     

    Los de Tráfico son unos listos

    Nunca os habéis preguntado porque los de la Dirección General de Tráfico (DGT) nos repiten una y otra vez que no pueden conducir por nosotros. Interesante.
    ¡¡Pues aquí tenemos la respuesta!!
    Muchas gracias, de nuevo, a Adri, mi compañero de desventuras universitarias que me lo envió y me hizo reír en estos tiempos de exámenes, apuntes, vacas flacas, sudor, lágrimas y rechinar de dientes. Saludos a todos.
     

    La letra de nuestro himno

    ¡¡Ya tenemos letra para nuestro himno!! Sí, señores. Os lo ofrezco en rigurosa primicia. Es una letra que nos une a todos pero, sobre todo, el que la interpreta sí que nos une a todos. Nos une por las tardes, delante de nuestros televisores, viendo los patéticos programas del corazón.

     

    http://www.youtube.com/watch?v=6Fskjs_XWWI&mode=related&search=

     

    Este mismo personaje, cutre, casposo y lamentable donde los haya, ha compuesto uno para la Expo_2008 de Zaragoza.

     

    http://www.youtube.com/watch?v=ndnWgjCB1l0&mode=related&search=

     

    Espero que os gusten las letras y, algún día, podamos cantar al unísono la letra de nuestro Himno Nacional. No obstante, si no os gusta, podemos buscar entre nosotros una letra más adecuada, jeje. Saludos a todos.

     

    Los franceses y su cultura

    Os pongo un enlace a un vídeo de YouTube. Se trata del mismo programa que aquí llamamos ¿Quién quiere ser millonario? y la pregunta de ¿qué satélite da vueltas alrededor de la Tierra? Y, el tío, no lo acierta; pide el comodín del público lo cual le permite evidenciar que la gente no estaba muy puesta en cuestiones astronómicas.
    Gracias a Diego por mandarme este vídeo. Que os guste. Saludos.
     

    Próxima entrada

    Yo, Qart Hadast, anuncio que en breve -cuando los estudios me den un respiro- publicaré una nueva entrada con el siguiente expresivo título:
    EL MONJE DE LOS MIL PELOS Y LOS ANTROS DE PERDICIÓN: LA LUCHA INCANSABLE -ENTRE EL RIDÍCULO, LA VERGÜENZA Y LA SUPERVIVENCIA DIARIA- POR DESCUBRIR SU VERDADERA IDENTIDAD Y LA MEJOR FORMA DE DAR POR CULO  (nunca mejor dicho, por cierto) AL PERSONAL.
    Aunque los visitantes más frecuentes de mi humilde espacio (que yo conozca, los que me dejan comentarios) no conocen -para bien de su honor, salud e integridad mental y física- a este person, estoy seguro de que convendrían conmigo en que se trata de un individuo al que bien podemos calificar de camaleónico por la cantidad de colores con los que se le ha visto el pelo.
    Este es el famoso depravado al que, cuando íbamos al instituto, todas las compañeras le parecían putas, guarras y cerdas; y ahora, casualmente, él se ha convertido en un pendón desorejado sin par. Era también, el personaje al que el Parque de Atracciones de la Casa de Campo le parecía un antro de perdición del alma, y, ahora, pasado el tiempo, no sale de los antros de perdición de un populoso y homosexual barrio madrileño.
     
    Y me diréis, ¿y a nosotros qué nos importa eso? No os importa nada pero me veo en la obligación de hacer esto y aclarar, ante el resto de mi vecindario, que no tengo ningún tipo de relación con semejante semental desde hace ya algún tiempo, precisamente porque comprendí que, por mi propia salud y la de mi familia, era lo mejor que podía hacer.
    El problema es que, como lapa que se me pegó en el instituto, la gente lo asocia conmigo y se creen que somos amigos del alma. Pues no, señores, no me miren cuando vaya por la calle con cara de idiota porque no se nada de él, ¡ni lo quiero saber! ¡Ni tengo ningún tipo de contacto con él,aparte del que ustedes me quieran hacer tener con él!
    Es que lo de hoy ha sido ya muy fuerte. Resulta que llego a la parada en la que frecuentemente cojo el autobús para ir a Madrid y lo primero que me encuentro es al carcamal este con el pelo rojo; parece que no le gustaba el color que antes se echó color diarrea. Luego llega una antigua profesora del Instituto que ha debido flipar en colores cuando ha visto semejante cuadro ultravanguardista: además, como no nos hablamos este y yo, se ha notado que la situación era muy incómoda para todos. Pero, para más INRI, llega a todo esto una vecina que fue a clase con nosotros desde Preescolar que se ha pasado todo el rato mirándome y sonriéndose (con total razón) al ver semejante postal. Tanto que me ha hecho que me ría yo mismo de la propia situación en varias ocasiones.
    Imagínense el cuadro. Una antigua profesora y compañera de clase que han conocido de sobra la etapa de imbécil radical de este tipo, yo y el tío este con el pelo rojo, gafas de colorines y aros en los dedos. Vamos, que solo le falta portar una pancarta en la que se lea: "Señores, soy mariquita, ¿es suficiente con ir de esta guisa o tengo que disfrazarme más de payaso?".
    Sé que él no está jugando limpio y que, al parecer, va diciendo estupideces por ahí porque, entiendo yo, se ha quedado sin persona a la que contarle todas sus tonterías y preocupaciones (ese era mi papel con él: a mi me contaba idioteces como que no tiene dinero, aunque debe ser que para pagar tintes anda sobrado). Ahora yo, contraataco desde la más absoluta de las indignaciones. Estoy muy cabreado. A ver quién puede más, un tonto que tiene menos fuerza que el pedo de un marica -un pedo de los suyos, pues- y que se merece que más de uno/a ajuste cuentas con él, o yo que,por lo menos, sigo siendo el mismo que era cuando íbamos al Instituto y que pienso ahora tal y como pensaba antes, me costase los desprecios y desaires que me costase, por mis santos h...
    Comprenderán que es, por lo menos, jocoso ver que un tío al que -en el pasado- le parecía pecado mortal ir al Zoo a ver al panda Chulín, ahora ande de discotecas de ambiente en discotecas de ambiente (no precisamente de buen ambiente) o retretes públicos, con unas amigdalitis provocadas por cierta humana sustancia y un ano del tamaño de la bandera del Japón.
    En fin, lo dejo por hoy. A ver si me tranquilizo y dejo de darle vueltas.
    Y, por supuesto, mi más sentido respeto a la comunidad homosexual del mundo. No tengo nada contra ellos -prueba de ello son las amistades que tengo-, simplemente es una cosa personal con este individuo.
    ¡¡Estoy harto de que me rodee tanta gentuza!!
    Saludos cordiales a todos.

    Para los frikis

    Buenas de nuevo. Es obvio que mis ocupaciones estudiantiles no me permiten dedicarme cuanto quisiera a otras actividades más lisonjeras. Estoy más ocupado que Iraq, pero bueno, publico esta entrada para que no penséis que esto está muerto y para ofrecer a los que se sientan frikis un test para que comprueben si de verdad lo son o no y con qué grado de severidad.
    No se puede decir que no sea completo porque hay cientos de preguntas, por lo que se supone que es un test riguroso en la medición del frikismo de cada cual.
    Todo es cuestión de ponerse y ver qué sale.
    Ea, queridos, echadle un vistazo y, si os animáis a hacerlo, poned en común los resultados, ¿ok? Hasta más ver.