Qart's profileDESDE MI PERISCOPIOPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
Bodas de Plata.Hoy, 28 de diciembre de 2008, mis padres han renovado sus votos matrimoniales. Fue un hoy lejano 25 de julio de 1983 cuando se casaron en la Parroquia que hay en los bajos de los bloques donde vivía mi abuela materna en Cartagena y, durante estos veinticinco años, han vivido juntos.
Todo un logro. Y más en este tiempo. Yo quería que, puesto que este año tenían sus vacaciones de verano en el mismo mes de julio, lo hicieran en Cartagena, en torno al día 25. Más que nada para que mi abuela los viera, se llevara esa alegría y nos viese a todos unidos después de 25 largos e intensos años.
Pero no pudo ser. Y en ese sentido este acto no ha dejado de tener, al menos para mí, un sabor agridulce. Dulce porque pude ver a mis padres en sus Bodas de Plata, queriéndose como la primera vez y lo que ello supone como ejemplo de convivencia, respeto y amor para mí. Pero agrio también por el recuerdo de lo que no pudo ser, algo en lo que yo puse todas mis ganas y todo mi interés para que se celebrase allí, en familia.
En cualquier caso, ha sido un acto emotivo en el que los contrayentes, como si de un par de jóvenes se tratase, se han vuelto a comprometer, a reafirmar en su amor y a decir el sí quiero para siempre.
Esta canción viene que ni pintada para esta ocasión: Cómo han pasado los años (prestar atención a la letra y a la canción, no a las imágenes del vídeo).
Y este breve escrito de Khalil Gibran viene a resumir la clave de estos 25 años de vida en común:
De nuevo Almitra volvió a hablar para preguntar: <<Y qué piensas del Matrimonio, maestro?>> A lo que él contestó: <<Nacisteis juntos, y juntos seguiréis para siempre. Juntos os hallaréis cuando las blancas alas de la muerte acaben vuestros días. ¡Ay! también juntos os hallaréis hasta en la memoria silenciosa de Dios. Pero dejad que existan espacios en esa, vuestra unión. Y permitid que los vientos de los cielos dancen entre vosotros.>> <<Amaos el uno al otro, pero no permitáis que el amor sea una atadura: Permitid mejor que sea como un mar que se mece entre las orillas de vuestras almas. Colmad mutuamente la copa, pero no libéis solamente de una. Compartid vuestro pan, pero sin comer del mismo pedazo. Cantad y danzad juntos y sed alegres, pero permitid que cada uno se sienta solo. Así como las cuerdas de un laúd se encuentran separadas aunque se estremezcan con la misma música.>>
<<Ofreceos el corazón, pero sin que por ello dejéis de vigilarlo. Pues solamente la mano de la Vida puede contener vuestros corazones. Y manteneos unidos, mas no demasiado juntos: Porque las columnas del templo se encuentran separadas. Y el roble y el ciprés no crecen estando bajo la sombra del otro.>>
Gracias por estos 25 años. Ojala puedan ser otros 25 más. De todo un poco.Ya estamos en Navidad. Ahora sí, no hace mes y medio cuando empezaron a poner las luces navideñas y comencé a recibir tempranos y absurdos mensajes y cadenas felicitándome las fiestas. ¡Por fin llegaron!, dirán aquellos que parecen estar deseando prepararlas desde el mes de julio.
Este año más que pasarlas y disfrutarlas, las tendré que aguantar, sobrellevar de la mejor manera que me sea posible y evitar que me afecten demasiado.
En cualquier caso, como ya puse mi felicitación para todos, sobria y sin alardes, reflejo del momento por el que pasa quien la escribió, ahora nos vamos a otra cosa mariposa. Para distraernos.
Resulta que el otro día vi CQC, o sea, Caiga quien caiga, después de mucho tiempo (desde que lo quitaron de Telecinco) sin verlo. Aunque no me hizo la misma gracia que antes, siguen metiéndose con nuestros políticos, haciéndoles preguntas “comprometidas” y demostrando que tenemos lo que nos merecemos. Una de las preguntas ¿comprometidas? de ayer fue la de cuántas provincias tiene España. ¿Comprometida? En principio no, pensarán muchos que saben cuántas son las provincias. Pero, después de ver el resultado de la encuesta, debe concluirse que hemos llegado al increíble extremo de que la pregunta “¿cuántas provincias tiene España?” presente una dificultad tan elevada como para llevarse el Premio Nacional Fin de Carrera.
De todos/as los/as preguntados/as, apenas uno supo decir el número correcto. Los demás, incluidos algunos/as ministros/as, patinaron de forma escandalosa. Y eso que son señores y señoras de carrera, que se supone que saben y que están al día de los cambios territoriales ocurridos en su país.
La respuesta correcta era 50. Hubo quienes se pasaron tres pueblos y otros/as que no llegaron. Hubo, de hecho, una persona que ni corta ni perezosa empezó a recontar en voz alta el número de provincias. Comenzó por Galicia, siguió por Extremadura y, cuando llegó a la tercera Comunidad Autónoma, se inventó una provincia en su interior y la convirtió en biprovincial de repente. Y, casualidades de la vida, se refería a la Región de Murcia, en cuyo interior, según esta buena mujer, hay dos provincias: la de Murcia ¡¡y la de Cartagena!!
El vídeo: ¿Cuántas provincias tiene España?
La autora del gazapo no fue otra que la Sra. Ministra de Vivienda, Doña Beatriz Corredor.
Yo sé que es una cuestión que se está debatiendo ahora, al socaire de los debates para la reforma del Estatuto de Autonomía de esa Región. No sé qué información manejará la Sra. Ministra, pero me alegro de que la provincia de Cartagena sea ya una realidad. No sabía que había sido tan rápido el asunto y, por supuesto que sí, ¡¡LIBERTAD PARA CARTAGENA-CARTAGENA PARA LOS CARTAGENEROS, YA!!
Veo que para ser Ministro/a no hace falta saberse al dedillo las provincias de España. Entonces no entiendo por qué tengo yo que estudiarme tres tochos infumables y referidos a leyes educativas del año de maricastaño, para poder optar algún día (si acaso) a una plaza de profesor de educación secundaria. No es justo.
Vayamos con otra cosa: el anuncio que nos recomienda tener coco y usar preservativo para no coronar rollos con bombos, todo ello al son de un rap un tanto horrendo según los expertos (que yo de eso no entiendo). Pues resulta que ha salido el rapero Nach, a quien no tengo el gusto de seguir en su carrera musical, quejándose de que le han plagiado, o sea, que los señores del anuncio han hecho una “adaptación no autorizada” de su canción “Efectos vocales”. El caso es que si escuchamos la canción del anuncio y la segunda parte de los “Efectos vocales” de Nach, me resultan bastante parecidas. Y no solo en la música y/o el ritmo, sino incluso en el uso de palabras o expresiones idénticas. Juzgad vosotros mismos.
El caso es que la campaña condonera ha llegado a los tribunales, pues la agencia que ha hecho el anuncio se ha sentido ultrajada por las declaraciones de Nach. Sea como fuera, el caso es que el Ministerio de Sanidad ha pagado por esta campaña 2.200.000 euros, de los que 200.000 fueron para la agencia. O yo soy corto de entendederas o me parece un pastón y/o derroche de dinero, impropio en tiempos de crisis. No digo que no haya que hacer campañas, digo que seguramente se puedan hacer más económicas.
De acuerdo, usemos condón todos. Pero no estaría de más que el Ministerio diese ejemplo no despilfarrando y, de paso, se estrujasen un poquito más los sesos para hacer anuncios un pelín más originales y económicos.
Saludos a todos. Lo prohibido.Hay veces que nos damos cuenta de determinadas cosas cuando han pasado los días, los meses o incluso los años. Así de listos somos. Y entonces pensamos en lo desgraciados que somos por no habernos dado cuenta en aquel preciso instante, lo cual quién sabe, podría haber cambiado nuestra vida.
Uno vive su vida y conoce a mucha gente, buena y mala. Desde bien pequeño, se me enseñó a dedicarme a mis cosas, a mis deberes, a mis libros y a mis estudios. Es decir, a “mis obligaciones”. Lo primero es lo primero, me decía mi madre. Y yo, que siempre fui muy obediente, me dediqué a “mis obligaciones” desde el primer día. Y encima a hacerlo bien, destacando si podía ser, dando lo mejor de mí para luego poder sentirme orgulloso de lo alcanzado y disfrutar de un futuro prometedor. Esa era la teoría.
Cuando fui creciendo, lo primero seguía siendo lo primero: el colegio, el instituto, los deberes, los exámenes finales, después la Universidad y cualquier otra cosa con la que me comprometiese, llámese Doctorado, excavaciones de verano, CAP o lo que fuese. Lo primero seguía siendo la obligación y lo segundo la devoción.
Eso se ha traducido en una persona como la que soy, híper agobiado continuamente porque veo que no puedo llegar a todo, ni cubrir todo con el mismo grado de excelencia con que hacía las cosas en el colegio o el instituto. Las obligaciones ahora son distintas y deben dosificarse en el tiempo, hay que saber organizarse. En definitiva, una persona que no da prioridad a otra cosa que no sean las obligaciones de cada momento, sin tregua, sin apenas descanso. Una persona que no es capaz de disfrutar de un día sin hacer nada, de un día con sus amigos/as, de unas navidades descansando o de un día de compras por Madrid, sin pensar en lo mucho que tengo que hacer, en lo agobiado que ando y en lo que tendré que adelantar al día siguiente para no perder el ritmo de trabajo. Un sinvivir.
Ello se traduce, en efecto, en una gran infelicidad pues no sé disfrutar ni del trabajo, ni de los ratos de descanso o en compañía de mis amistades. Me cuesta pensar en los demás, dedicarles tiempo, ver que tiene que haber momentos para todo y, lo más importante, para todos. Aunque bien es verdad que hace unos años era mucho peor y que, poco a poco, voy reformándome en este sentido. Y si no que se lo pregunten a mis amigos/as de toda la vida para los cuales quedar conmigo hace 3 ó 4 años era misión casi imposible.
La infelicidad llega incluso a aspectos, llamémosles, emotivos o sentimentales. Como se antepone la obligación a todo lo demás, apenas se presta atención a los sentimientos y, si se les presta atención, se pasa de ellos olímpicamente y se les pospone para cuando tengamos más tiempo. Primero los estudios, después ya tendrás tiempo de tener novia, suelen decir los mayores.
El caso es que hace años, cuando acababa el verano, tuve la ocasión de conocer a la belleza hecha mujer. Una muchacha imponente y soberbia o que, al menos, a mí me lo parecía. Me parecía perfecta, salida directamente del cincel de algún genial maestro escultor o del mismo Dios. Tal era su efecto sobre mí, que yo no era capaz de hablarle sin tartamudear, sin sudar o sin ponerme nervioso. Y ya podíamos hablar una mañana entera, que daba lo mismo. Tenía algo que a mí me dejaba fuera de juego, que me robaba la calma y, al intentar esconder tontamente todas esas emociones para que no se diese cuenta, creo que se notaban más. No puedo borrar de mi mente, qué curioso, una de las miradas que cruzamos: me quedé embobado mirándola, sin ser consciente de que ella al mismo tiempo también me miraba. Una mirada que cualquier persona con dos dedos de frente habría sabido interpretar pero ante la que yo, cuando me dí cuenta al cabo del rato (no soy consciente del tiempo que pasé admirándola), reaccioné como si hubiese mirado un papel tirado en el suelo y continué con mi trabajo, es decir, mi obligación. Y supongo que ella debió pensar, ante tal desaire, que un servidor tenía que ser tonto del haba perdido, además de un cobarde.
Era la primera vez que me ocurría algo parecido. Y yo, siempre atento a la obligación, no sabía qué narices me estaba pasando. Y, para variar, no hice demasiado caso de mis sentimientos, quizá también por cobardía y por creerme poca cosa para una mujer tan arrebatadora que a lo peor, pensaba yo, ya tendría un novio que fuese mil veces mejor que yo. Y, supongo, había que evitar hacer el ridículo.
Al poco llegó el comienzo de un nuevo curso en la Universidad, los trabajos, los exámenes, etc., etc., y, como la obligación era la obligación, a ellos me dediqué. La seguía viendo, a veces charlábamos, y me seguía provocando todas esas sensaciones antes descritas.
Yo lo pienso ahora, cuando he cambiado algunas de esas costumbres, y no me lo creo. Me froto los ojos, veo que es verdad lo que he hecho, y prefiero ni pensarlo. ¿Cómo pude ser tan solemnemente idiota? Ahora ella, como dice la canción, es para mí lo prohibido, lo inalcanzable, la impronunciable, la del amor. Soy lo prohibido. Y yo no puedo más que lamentarme por, como dice otra canción, haberme encerrado en mi mundo, haberme dedicado a perderla y a no verla sin darme cuenta del daño que me podía hacer. Me dediqué a perderte.
Mientras escuchamos estas canciones, seguiré pensando sobre cómo pude ser tan tonto y no ver lo que ahora, con el paso del tiempo y el cambio de actitud, me resulta tan evidente. PD: No soporto los villancicos y el especial de Nochebuena de Raphael, que por repetitivo perdió su especialidad hace muchos años, me abre la úlcera. Su escándalo, es un escándalo, y El Tamborilero po ro pon pón, po ro pon pón, me tienen cansado y hartito ya. Señores de TVE, digo yo, ¿no hay otra cosa para renovar la programación de la Nochebuena? A ver si un año nos sorprenden... En cualquier caso, os deseo que paséis una noche de escándalo, nunca mejor dicho. Un abrazo para todos. Una ayuda, por favor.Me gustaría saber cómo se borra/cierra uno de estos espacios. No es porque yo lo vaya a clausurar, sino porque mi hermana me ha pedido ayuda y, dados los cambios producidos en esta plataforma, no encuentro dónde está la opción de cerrar el espacio.
Antes sí sabía donde estaba, ahora no. Así que, si alguien lo sabe, que me lo diga, por caridad. Mi felicitaciónAunque yo no tenga mucho que celebrar estas Navidades, ni ganas, y aunque quiera que las fiestas no se me hagan muy largas y tediosas, ello no es óbice para que perdamos las buenas formas y dejemos de felicitar las fiestas a los demás, a nuestros conocidos y amigos.
Así que, os deseo las felices fiestas que yo no voy a disfrutar y que hagáis si podéis visitas a vuestros seres queridos, especialmente si ya van siendo de edad avanzada. Pues, luego, cuando no están, uno se acuerda de ellos más de lo que lo hacía cuando estaban y, ante todo, hay que quedarse con la conciencia tranquila y la sensación de haberlo hecho todo bien con ellos.
Y solo espero y deseo que el próximo año 2009 sea menos mortuorio que este 2008 que, como podemos corroborar algunos blogueros de los Live Spaces, ha pasado quedándose bien servido al respecto.
Felices pascuas. Saludos a todos. Haciendo el pariolo.Como sabéis, estoy tratando de sacarme el CAP, o sea, el curso que teóricamente capacita a los que lo superan para ser profesores de enseñanza secundaria o adiestradores de fieras, según se mire. No lo contemplo como salida profesional preferente, antes probaría picando piedra, pero me recomendaron hacerlo para evitar males mayores que padeceremos ya el año que viene, y aquí estoy pringando como un bendito.
Y la verdad es que llevo alucinando desde hace tiempo. Por un lado, te exigen ir a unos seminarios durante 3 sábados. Ya se han acabado, por fin. Los seminarios tienen una duración de hora y media cada uno y, entre los tres, suponen perder toda la mañana del sábado de 09:00 a 14:00 horas haciendo el gilipollas o el pariolo, como si estuviésemos desocupados. Yendo solo y exclusivamente para firmar, porque la asistencia es obligatoria. Y a lo que van todos es a eso, a firmar y a pasar las cinco horas lo mejor que se pueda. Unos se llevan libros, otros se acurrucan en su asiento y se duermen, etc., mientras el profesor/a está dando su seminario. No se esconden: se ponen a hacer otras cosas o a dormir en las narices del profesor/a, lo cual demuestra para lo mucho que sirve acudir a dichos seminarios y que tanto alumnos como profesores nos levantemos a las 06:00 horas de la mañana para llegar a tiempo al Campus de Somosaguas, donde han tenido lugar los dichosos seminarios.
Los que no se duermen, se lo toman a cachondeo y optan, ya de paso, por pasárselo bien. Las últimas sesiones fueron, de hecho, las más divertidas. Por ejemplo, cuando acababan los seminarios, la gente se ponía a aplaudir al profesor/a de turno, a gritar ¡Bravo, bravo!, y a golpear mesas y sillas para jalear al profesor/a correspondiente. No sé si algún profesor/a llegó a creerse que eran aplausos sinceros y agradecidos, pero ciertamente son reacciones un tanto crueles, pues esos profesores/as tampoco tienen la culpa de que tengamos que acudir a esos seminarios. Supongo que ellos irán porque les pagan y sabiendo que lo del CAP es un choteo padre que nadie se lo toma en serio. Si el profesor/a tenía algún problema con el ordenador, con el cañón o el proyector de imágenes, entonces ya era la repanocha: la gente se reía a carcajada limpia. Y si a la profesora se le ocurría poner un papel enfrente del cañón de luz porque no sabía, ni podía apagarlo, rápidamente la gente se ponía a gritar: ¡Eso va a arder!
Si nos fijamos en los tres tochos infumables que hay que estudiarse, el panorama es terrible. Aparte de ser infumables, estar escritos considerablemente mal y presentar mil erratas por cada página, están actualizados a fecha de 2000. Aunque relativamente porque las novedades legislativas en materia de educación aparecidas en 2000, solo se citan de pasada. Realmente los libros se refieren a la LOGSE, ni siquiera a la ley educativa de la ministra Pilar del Castillo del PP que todos recordaremos. Y por supuesto, acerca de la LOE aprobaba hace dos años por la ministra Cabrera Calvo-Sotelo, ni se sabe, ni se la espera. La LOGSE, la ley de los años de González, desapareció hace unos cuantos años, como todos sabemos. Es decir, los que hacemos el CAP estamos estudiando una cosa que no sirve porque no existe. Estamos estudiando unas leyes y unos contenidos legislativos y educativos que desaparecieron hace unos cuantos años y que, desde luego, solo sirven para PERDER EL TIEMPO SOBERANAMENTE.
Y me jode, con perdón. Si no tuviese nada mejor que hacer, pues bueno, podría tomármelo como un deporte para ejercitar y desapolillar mis neuronas. El problema es que yo tengo muchas cosas que hacer con el Doctorado como para pasarme todas las Navidades peleándome con tres libros ininteligibles y que, encima, se refieren a cosas pasadas de rosca, que ya no existen. O sea que lo que aprenda de ellos no me va a servir para nada. Decir que estoy enfadado es poco.
El caso es que esa es la buena, maravillosa y actualizada formación que están recibiendo nuestros aspirantes a profesores/as de educación secundaria. Parece que no solo los alumnos son los que dan problemas en ese nivel educativo, sino que la formación de los futuros docentes también deja mucho que desear. Y, por cierto, esto no hubiera sido posible hacerlo sin un previo desembolso de 200 euros del ala. O sea que, encima, te sacan los cuartos para que hagas algo que no tiene la mínima utilidad.
En fin, que estamos en España y no nos vamos ahora a hacer los sorprendidos con este tipo de cosas. Spain is different, ya lo dijo Fraga y cada día que pasa se demuestra más y mejor.
Saludos a todos. Cuando deje de perder el tiempo, dentro quizá de 2 ó 3 semanas, volveré si eso a pasarme por vuestros blogs. ¿Feliz Navidad? Y una porra.Se acercan malos, duros, funestos y nefastos días. Daría lo que fuera, incluso el poco dinero que tengo, porque hoy fuese 7 de enero y la Navidad hubiese pasado ya.
Yo intento entender a todos aquellos/as que se ilusionan con la Navidad, con las reuniones familiares y demás etcéteras. A mí nunca me ha pasado así, pues nosotros estamos en Madrid más solos que la una y no hay ningún ambiente especial con motivo de la Navidad: seguimos siendo los mismos de siempre, comemos y cenamos lo mismo -aunque hay días especiales- y no hay ninguna ilusión excepcional por haber llegado la Navidad. A ello se le suma que yo este año no tengo nada que celebrar. Será la primera Navidad que, teniendo yo uso de razón, viviré siendo consciente de una reciente baja familiar. Y, por tanto, será la primera Navidad, después de mucho tiempo, que no voy a Cartagena, a pasar mis dos semanitas de rigor con mi abuela. Recuerdo, porque ya se sabe cómo son los recuerdos -que aunque uno no quiera saltan en nuestra cabeza por sí solos- la primera Navidad que pasé allí. Fueron más de tres semanas. Nos fuimos los cuatro, mis padres, mi hermana y yo, a la casa de mi abuela. Lo recuerdo porque fue la primera Navidad, después de más de diez años, que ella pasó acompañada de nuestro calor familiar y la pude ver muy feliz, en compañía de sus nietos y haciendo comidas y cenas especiales en compañía de su hija, mi madre. Yo quise hacer que las siguientes navidades tuvieran para ella algo de ilusión y ello lo conseguí yendo a verla cada Navidad. Hasta que aquello se convirtió en un rito y ella ya contaba los días y, cuando se acercaba la fecha, igual que ocurría antes de cualquier puente festivo o antes de las vacaciones de verano, no paraba de preguntarme por teléfono si iba a ir o no.
En aquella primera visita navideña mi abuela cogió a sus dos nietos mayores, o sea a nosotros, y nos llevó a ver por primera vez el enorme Belén municipal de la Glorieta de San Francisco, así como el que ponen en la Iglesia de la Caridad. Los dos preciosos, pero hace tiempo que no los visito, aunque hoy por hoy no tengo el más mínimo interés en hacerlo.
La noche de Nochebuena, aprovechando que mi hermana se había aprendido en el colegio un poema de Gloria Fuertes, la convenció para que, después de la Misa del Gallo, lo recitara en la pequeña fiesta que, después de la Misa, suelen hacer los vecinos en los salones parroquiales tocando las guitarras y tomándose algunos dulces en comunidad y deseándose unas felices pascuas. Y consiguió que mi hermana lo recitara delante de todos y que, al mismo tiempo, la acompañara un hombre (no me acuerdo de quién era) rasgando su guitarra. Y, después, todo eran halagos y felicitaciones para la niña que había recitado de memoria tan bonito poema. Y, mientras tanto, la abuela de la criatura tan feliz.
Y no acabó ahí la cosa pues una buena mañana bajé con ella a la Iglesia. Ella había quedado con su vecina Mari Carmen Pascual para arreglar las flores y el altar para la fiesta de la Sagrada Familia. El caso es que, para regalarlos durante la Misa, el párroco Pepe Nicolás había comprado unas bonitas láminas de la Sagrada Familia del escultor murciano Francisco Salzillo. La idea era obsequiar con ellas, creo recordar, a los matrimonios de la comunidad que habían celebrado las Bodas de Plata y las de Oro durante aquel año. Yo fui el que, curioseando como un chiquillo por la Sacristía, había descubierto el pastel, pues nadie sabía de las intenciones de Pepe Nicolás. Era una sorpresa. Ni mi abuela, ni Mari Carmen sabían nada. Yo le dije a mi abuela, en secreto, que qué le parecía si nos llevábamos una de las láminas porque a mí me habían gustado mucho -realmente es una imagen barroca muy bonita-, que Pepe no lo iba a notar, que era solo una. Ella me dijo que no porque, como no sabíamos qué hacía eso allí, que lo suyo era dejarlas allí. Y si pasaba la Navidad y seguían allí, que ella ya se encargaría de guardarme una lámina para mí.
El caso es que, yo no sé cómo lo hizo, pero José María Pignatelli (un hombre de la comunidad muy mayor y que había perdido casi la cabeza, y que murió a los pocos meses) y yo, nos llevamos dos láminas por la patilla. Y no nos las llevamos “por la puerta de atrás”, sino a lo grande. Después de que Pepe entregara sus láminas a los matrimonios respectivos después del sermón, nos llamó al Sr. Pignatelli y a mí y nos hizo entrega de una lámina a cada uno. Yo no me lo podía creer. ¡Por fin la lámina deseada era mía! Cuando la tenía en mis manos, volví corriendo al banco a decírselo a mi abuela y a enseñarle la lámina (como si ella no lo hubiese visto y oído) y, por la sonrisa de satisfacción con que me miraba, rápidamente advertí que la responsable de aquel doble detalle que Pepe había tenido ese día no era la casualidad, sino mi abuela. Y para qué hablar de cómo se puso el Sr. Pignatelli…
Lo recuerdo y se me pone un nudo en la garganta. Y automáticamente pienso en tantas cosas vividas con ella, aprendidas de ella, enseñadas por ella. Y me parece como si la tuviese a mi lado, como si el tiempo no hubiese pasado y estuviésemos yendo al Cenit del Cuadro a enmarcar aquella lámina. O como si estuviésemos dando uno de nuestros paseos al Puerto o por el Paseo. En fin…
El caso es que esta Navidad no tengo nada que celebrar. Se me va a hacer larga como ninguna. Y de aciaga, irá bien servida también. Lo siento pero este año no va a haber referencias navideñas, ni deseos navideños, ni esperanzas y/o felicidades, ni todas esas cosas que abundan en muchos blogs en estos días. Ya estoy saturado de tanto "Feliz Navidad" y eso que aún nos queda semana y media para que de verdad empiece la dichosa Navidad. No estoy de humor, de hecho, llevo unos días -desde el pasado puente de la Constitución- que no doy pie con bola. Me puse de mal humor, con tantos recuerdos, y así sigo. El nudo en la garganta ya me dura una semana y va camino de convertirse en soga. Y, por lo que veo, tengo para largo. No tengo ganas de nada, ni siquiera de escribir por aquí.
Ya veremos lo que pasa al año que viene, pero en esta Navidad no estoy para nadie. Ni tengo nada que festejar. Solo desear que pase rápido e intentar tener la cabeza distraída para evadir tanto recuerdo que no sirve para nada, más que para amargar al personal.
Lo siento, pero es lo que hay. Saludos a todos.
PD: Esta entrada ha sido escrita en la I Semana D. B. (Después del Bloguemoto). Gabinete de crisis por bloguemoto.GABINETE DE CRISIS
COMUNICADO OFICIAL DE PRESIDENCIA DEL GOBIERNO DE ESPAÑA. PALACIO DE LA MONCLOA
BLOGUEMOTO DE GRADO 12 EN LA ESCALA DE RICHTER
Amados/as y nunca bien ponderados/as visitantes que me honráis con vuestros saludos y comentarios en este humilde blog:
¿Alguien ha sido capaz de visitar otros espacios que no sea el suyo personal? ¿Alguien ha sido capaz de entrar en su espacio y ver sus comentarios recibidos sin que la página le haya dado error unas 25 veces más o menos?
Yo, no.
Tampoco puedo ver los mensajes privados, aun sabiendo que hay una persona que me ha enviado uno. No le puedo contestar. Tampoco sé si sabré dónde hay que darle para verlo…
¿Dónde se ha visto que para entrar a tu blog, tengas que estar intentándolo todo el día, y solo lo consigas después de muchas horas? Y supongo que ahora me habrá funcionado de casualidad, veremos a ver dentro de un rato. Y, encima, cada vez que cliqueo en algún link del espacio, me da error en la página y tengo que repetir la operación 874351254 veces hasta que va la buena y consigo ver lo que quiero. ¿Y es que es normal que antes de entrar en el espacio te salgan 7 carteles avisando de que estás entrando en una página segura? Menos mal que es segura, si fuera insegura me saldrían el virus en persona a morderme la oreja.
Querida Merce, he intentado hacer lo que me has dicho. He quitado lo que no quiero ver de los demás, pues no me hace falta saber cuántas veces vais al cuarto de baño y cuál es el menú que toca hoy. Y también, en mis actualizaciones, he dejado solo lo que quiero que se vea de mí porque, ciertamente, la página principal era (es) un caos con un millón de notas sobre lo que todos hacéis, los comentarios que dejáis y dónde lo habéis dejado, las cosas que habéis añadido en vuestras listas, y un largo etcétera.
Pero, ya ves, sigo viendo el mismo jaleo que veía antes. Solo de verlo, me entran los siete males y las tisicurias. No me da la vida.
Estoy siendo presa de un panic attack. Estos terremotos, mejor dicho bloguemotos, le vienen muy mal a mi salud.
En conclusión viendo, a través de lo poco que me deja leer y ver mi página principal sobre vuestras entradas y comentarios, que vosotros estáis más o menos igual, debemos pues concluir que…
ESTO ES UNA MIERDA.
Dado en Nueva Bucarest, junto a la Virgen de la Soledad, los mangurrinos, las masillas, los canis, las jessys y el coso taurino con más tradición de toda España -el único que hay cuadrado-, a 3 de Diciembre del Año de Gloria de 2008. Festividad de San Francisco Javier.
PD: Se decreta la puesta en funcionamiento urgente del GABINETE DE CRISIS cuya función será la de valorar los daños y perjuicios provocados por el bloguemoto más grave de la historia conocido hasta el momento.
Dicho GABINETE DE CRISIS dictaminará, a la luz de los informes que le sean transmitidos por las fuerzas de seguridad que colaboran en el rescate de las víctimas, si ha llegado o no el momento de cambiar de plataforma de blog.
El GABINETE DE CRISIS antepondrá los casos más graves y entenderá a aquellos que no tengan tiempo de estar aprendiendo a manejar su blog cada vez que a los de Microsoft les salga de las narices cambiar el tinglado sin previo aviso.
El GABINETE DE CRISIS quiere pedir disculpas a todos aquellos que se vean afectados por la ausencia de su amigo Qart Hadast en sus espacios, uno de los casos más graves de todos los afectados por el bloguemoto y que se encuentra de hecho internado en la Unidad de Cuidados Intensivos y Terapia Psicológica de la Fundación Mozilla Firefox.
El GABINETE DE CRISIS se compromete a informar, si le dejan, puntualmente de la evolución de las víctimas que, como Qart Hadast, están en estado de colapso profundo.
Saludos a todos. Y que Microsoft nos asista. SOSYo hay cosas que no entiendo, ni entenderé jamás.
Señores de Microsoft. La página principal de Windows Live Spaces es muy bonita, preciosa, divina, muy colorida y magnífica.
Pero encuentro un error: viene sin manual de instrucciones.
De repente, he dejado de ver los comentarios de mis amigos. Eso sí, de los movimientos de todos ellos estoy cumplidamente informado cada 5 minutos, igual que de la temperatura que hace ahora mismo en la Comunidad de Madrid. Lo tengo todo muy bien controlado. Preciosos la luna y el sol que nos indican en qué parte del día nos encontramos.
Si le doy a entrar a algún espacio amigo, no me sale el blog del finado/a (o sea, sus entradas), sino una lista del historial de cosas que dicho/a finado/a ha hecho: que si publicar una entrada, que si comentar en no sé qué espacio no sé cuál entrada, que si hacerse amigo de no sé quién, etc.
Ahora bien, no sé dónde está el enlace para lo más sencillo: publicar entradas nuevas. Lo han escondido ustedes muy bien, con lo clarito que estaba antes. Eso sí, los enlaces para agregar fotos y hacer nuevos amigos, que debe ser el único interés de estos espacios, los tengo enfrente de mis narices, igual que las noticias del corazón y de los deportes.
Lo que no entiendo es por qué cuando algo se cambia de diseño se hace para complicarlo todo y hacer más difícil las tareas que antes eran las más sencillas del mundo. El diseño, precioso. Pero el manejo real, ya no tanto. Como siempre, no sé de qué nos vamos a quejar.
Saludos a todos, que últimamente estoy que no estoy. |
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